domingo, 24 de abril de 2022

hijos de la luz

Imaginaba en tu nido de agua que se colaban algunos destellos.
Que tus ilusorias pestañas iban a tocar tus cachetes rosados trigueños pícaros.
Que del este iba a asomarse a jugar la estrella dorada. Amigos de la luz, atesorando polvo espacial.
Sus tentáculos fueguinos cosquilleando con el arcoiris que habita la ventana. Caminarías torpe cuál hombre lunar, por el sendero de colores, hasta tocar con tus deditos el Amor.
Imaginaba que serías un girasol. Brillante y sencillo. Calma dulce y serena.
Olor a menta. Ojos de cúrcuma. Besos de almendra.
Imaginaba en tu nido de agua que el sol te pedía ser amigos. Y extendiste tus brazos en danza solar. 
Hijo de la luz.


jueves, 21 de abril de 2022

casa tomada

La invasión. Secreta, sigilosa. Profundamente poderosa.
El avance estratégico. Las zonas en conflicto.  Los conflictos, fragilidades, los cimientos en cuestionamiento. Las humedades sin revocar. 
Las grietas. 
Habitaciones pobladas. La sombra que te acompaña. Te abraza.
El hábitat que ahora desconoces. 
La intrusión. 
Casa tomada, poblada y deshabitada.
El hogar, que se deshace y se levanta sobre sentires nuevos. La vida la transporta a un otoño de encuentros. 
Al sigilo de tu presencia. En ilusiones familiar. 
La sangre. El susurro matinal. 
El ímpetu con el que la aurora te besa y salimos a sentir la naturaleza. 
Tu invasión reveladora, que me llevó los ojos al cielo otra vez. Hay otoño. 
El misterio de lo desconocido, o la sensibilidad conocida que reconectaste en alguna vuelta en colectivo fugaz. 
Los destellos de luz que encienden la cocina, las entrañas que se expanden perezosas en la casa tomada.
El deambular en un limbo y despertar con el diálogo del intruso. 
¿Casa tomada?
¿O es la Patria en tensión?
¿O será esta la paradoja de la redención?
Hacer morada. Morar en.
Pequeño atrevido y descarado, hace un tiempo que volvemos en diálogo divertidos, esos pasos cansados que nos devuelven a casa. 
Será, que la casa tomada,  no es otra cosa que el sagrado monte donde dijimos con júbilo, ¡que bien que estamos aquí!