Inspiro. Profundo. Se siente desconsuelo y dolor. Regocijo. Tal vez. ¿ Dicha? Quizas.
Se te dibuja una sonrisa. Nota caracteristicamente singular de tu humanidad.
Curva. Sentimiento y emoción.
Te costó darle vida. Te costó ese arco de sonrisa. Porque estos días viene costando. Viene doliendo. Hace frío y se recrudece el gesto.
Pero no. Hermana. Amiga proviencia y risa. No me dejas. Profundo y unico sostén. Cae al vacio el peso angustioso de todos mis cuestionamientos.
Y vuelvo a pedir reflexivamente perdon. Y a dar gracias.
Gracias cielo, gracias tiempo, gracias obsesión, gracias pasion, gracias otoño.
Mezcla irreconocible. Euforia que pronto irás desapareciendo. Lento se camina y se palpita suave. Se te cae otra sonrisa y risa.
Estruendosa.
Brillan los ojos porque te has sabido tan querida. Tanta vocación correspondida tanto cariño.
No suple tu ausencia eterna pero quizas hasta sos vos misma que traslúcida reflejas tu legado en la mirada que hoy celebra.
Celebremos entonces con o sin euforia.
Celebremos al menos los efímero de una risa fugaz.
Celebremos más aun ese generoso abrazo que alguna vez te enseñaron a dar. Dichosa. Dicha. Si.
Eterna celebración. Hoy brindo por vos.
lunes, 30 de junio de 2014
Celebración
martes, 10 de junio de 2014
Isla
Invasión. Ataque soaz y sin permiso. Quién te habrá dejado pasar y esconderte en cada rincón de mi morada. Es mi corazon no te metas. Gritas porque todavía te parece que podes creer. Fe...
Y ahora?
Sos una isla. Toda desierto, aridez y dolor. Tu arena una vez blanca y suave hoy llora y se recrudece.
Tu sombra misma se desvanece, la llenó el hastío de tus palabras. Cuánta pesadez! Pies de plomo.
Ojos poblados de lágrimas irreverentes qus se asoman sin aviso. Y no se van. Acechan dia y noche y se cuelgan cual trapecistas de tus pestañas.
Como si fuera posible predecirlo volves al insomnio. Se recrudece el gesto. Nostalgia eterna.
Es que ya te lo he dicho, terca, no te empeñes en creer que perdura.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Lo que ardía es deshielo. El dia es eterna noche, nigerrima y verde mortecina.
Volteate isla! Ni a tu derecha ni a tu izquierda.
Quizás quieras correr. Y que el viento doloroso golpee tu realidad. Pero esto no es ilusión.
Eres una isla. Soledad.