sábado, 17 de marzo de 2018

Microrrelatos

Hubo un momento en el que el universo fue mirando sigiloso.
Hubo una noción de movimiento entre la potencia y el acto.
Hubo un breve suspiro en el que fuiste rey y señor del cosmos. Te rindieron honores. Se abalanzaron por poseer te.
Hubo un millar de intentos de los amantes por detener tu mágica existencia. De apoderarse de tu propio poder. Necesidad de control y posesión.
Hubo un hombre orgulloso, terco y lleno de euforia que se sintió capaz. Se sintió tentado y se llevó tu existencia por delante.
Hubo un tiempo en el que el hombre gozaba de lo misterioso del tiempo.
Hubo un momento en el que el hombre se devoró los segundos y perdió el tiempo de lo eterno.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Crónicas rotas XIII

Caracterizado por aquella pequeña gran falencia, iba él lleno de ilusión.
Iba balbuceando lo que le iba a decir.
Iba él hinchado el corazón.
Le rebalsaba la fantasía de un futuro común. Cuál soñador había fabricado un horizonte encendido fuego que los tenía a ambos como protagónicos.
Sentía que el alma se le disolvía en esta idea.
Torpe, atolondrado, atropellado iba agitado y feliz. Dichoso.
Ella era su dicha.
Caracterizado por aquella pequeña gran falencia, tropezó abrupta su humanidad.
El suelo se estalló en su cuerpo y sintió el calor de la humillación pública.
Se levantó, desordenado, palpó su pecho y recordó su ilusión.
Le pareció que la veía.
Sintió su silueta cerca. Y con una mueca infantil la saludó y le pidió silencio haciendo gesto de enfermera.
Desarmó su rollo verbal; entre balbuceo y agitación resumió su amor. La amaba como jamás hubiera sentido posible y se lo estaba diciendo.
Tremenda, inmensa, insoslayable confesión.
La sombra de su amada se agachó. Le devolvió la vista al pobre miope. Y le sonrió.
Le sonreía sin embargo una completa extranjera a su corazón.

-se le rompieron los anteojos.

Te equivocaste de amor

Echaste a perder tu declaración

Pobre él, miope ilusión.