martes, 22 de enero de 2019

Crónicas rotas XXII

Aquel futuro incierto lo esperaba con la tensión propia de la ceguera. Se trataba de un espacio común que todos conocían, y en el que tarde o temprano todos caían. Todos se sumergían en aquel sinuoso trayecto.
Tal vez el no estaba hecho para ese fin. Sin embargo tenía las condiciones. Todas las virtudes estaban dadas.
Tomó posesión entonces del espacio que sentía que por natural le correspondía, y decidió dar el paso. El sí. Lanzarse al vacío, en caída libre vertiginosa y llena de peligros. Sintió la adrenalina correr por su porosa existencia.
Casi que un viento le robó algún que otro gramo.
Y cayó.
Se sumergió en ese nigérrima destino.
Licuado final.
Lo abrumó la desesperación de saber de qué se trataba.
Empezaron a surtir efecto rápidamente los dolores. El tedio, ese amor mezquino que no supo donarse más.
Se fue desarticulando con serenidad, las partículas de sí mismo iban disolviéndose en ese limbo de incertidumbre.
De a poco, su nítida y espumosa imagen fueron muriendo.

Aquel futuro incierto no era más que el presente.
De un terrón, de azúcar, disolviéndose en un café de lunes.

Cumpliendo su destino de dulzor concentrado.

martes, 15 de enero de 2019

Homenaje

Te siento tan lejos
De dulces caricias
De cálidos versos
De citas de libros
De flores de besos
.
.
.
.
.

El recuerdo de una sonrisa inmensa.
Atravesando los miles de desiertos
Enjuagando lágrimas con tus caricias.
¡Qué suave perfume de jazmín!
El recuerdo de un reto.
Porque lo rebelde viene con los ojos verdes
Suena el eco de la firmeza
En el cielo que hoy parece tan lejano
El recuerdo de tus palabras.
No existían los silencios
Música en tu risa.
Música en tu carcajada.
El recuerdo de tu alma enamorada
De tu alma que agachaste pequeña
Para que la viéramos de cerca
Y amemos también. Al Amor
El recuerdo de tu dolor.
De los días deslizándose sigilosos
Pedagogía del amor y la entrega.
Vimos las raíces de un árbol inmenso, y pequeño.
Las vimos morir.
El recuerdo de tu ausencia.
De que estás. En todos lados
Y no estás.
En ninguna parte.
El recuerdo de volver a ser niño
Todos los eneros
para que me des la mano
Para enterrarme en tu abrazo
Para que me susurres que todo va a estar bien
Para que me convides un mate.
El recuerdo pesado, mamá, hago memoria, te prometo.
Me río muy fuerte y te siento.

¿Qué son diez años en la vida de un huérfano que te necesita todos los días?
Será el tiempo que resta para vernos.
En abrazo eterno.

El recuerdo de ese quince de enero dónde me prometi que te iba a agarrar fuerte la mano para que no me sueltes.
Hace diez años.

sábado, 12 de enero de 2019

Crónicas rotas XXI

De tantas luchas
Guerras interiores
Batallas llenas de sangre de ficción
Ésta era la más profunda y compleja
La más dramática
De la que menos se jactaba y la que le daba vergüenza
De tantas luchas consigo misma
De tantas guerras para callar la cabeza
De tantas batallas para no sentir.
No sentir
No sentir nada
Ésta la dejaba agotada
Exhausta jadeando de dolor
Nerviosa
Se le presentó en un enero fugaz.
Guerra declarada.
Estrategias planificadas. Rumbos a seguir.
Armas para sobrevivir.
Se le plantó fuerte y viril.
Quiso enarbolar su fiereza.

Y perdió.
No se le cerraron los ojos jamás.
La atormentó su propia guerra.
Murió de insomnio.