sábado, 18 de octubre de 2014

inCondicional.

Si yo quisiera sonreír, miraría primero tu sonrisa.

Si alguna vez me lastimaran, iría corriendo a tu abrazo para consolar mi dolor.

Si quisiera corregir, recordaría siempre tu palabra.

Si alguien me preguntara que conservo siempre en mi recuerdo, diría que es tu mirada

Si estuviera cansada de llevar mi cruz, tu ejemplo sería mi aliento

Si tuviera que describir la fortaleza, seguro diría solo tu nombre

Si yo quisiera ser generosa, recordaría siempre tu entrega

Si volviera en el tiempo, te diría otra vez que te quiero

Si no supiera que decir, imitaría tu silencio

Si alguna vez vacilo en la decisión, buscaría sin dudas tu consejo

Si me encontrara cansada, tu mano sería mi consuelo

Si alguien me preguntara a quien admiro más, diría a mi mamá, que está entre los luceros.


Porque estás, tácitamente; y realmente invadiendo mi sangre. Y porque no te veo, y ya no huelo tus jazmines más que en un memorioso recuerdo.

Y porque te necesito. Eternidad.

Feliz día.



1 comentario:

  1. Muy lindo! Especialmente personal. La crítica es que yo no mencionaría a "mi mamá". En primer lugar porque es bastante obvio (no subestimes al lector) y luego, porque el texto se "agranda", se hace propio del que lo lee cuando éste le pone, internamente, su propio nombre.

    ResponderEliminar