miércoles, 6 de septiembre de 2017

Crónicas rotas IV

Van agrupándose prolijas, milimetricamente distanciadas en lo que luego van a ser tonos.
Juegan. Magia brillante y vibrante.
Se van formando con picardía en hileras. Horizontal para caer vertical.
Se preparan para dar su espectáculo único.
No hay nervios, solo la adrenalina de tan sólo durar unos segundos.
La atmósfera está húmeda y todavía explotan titánicamente algunos truenos de fondo. Vienen con luces y descarga eléctrica. Espasmos entre las nubes color ceniza.
Entre ellas hay un murmullo sonoro de excitación. Debutan hoy. Debutan y finalizan. Debutan y se despiden.
Existencia debutante y jubilada con tan sólo unos segundos de diferencia. Pero esta existencia mágica es suficiente.
Algún pequeño cristal traslúcido, en futuro verde, se pregunta si alguien los espera abajo.
¿Alguien acaso estará preparado para el show?¿Habrá algún caminante dispuesto a recibir la alianza multicolor?
Ya no hay tiempo. El Febo empieza a empujar los cúmulos de humedad y sus tentáculos se abren paso entre las nubes.
La magia enérgica inicia su descenso de manera vertical. Toman velocidad casi onomatopéyica los cristales transparentes, hasta que el astro solar los va tocando dándoles vida prismática y color colorido. Sopla sobre su etérea existencia destellos de amarillo, rosa, violeta y verde. Y la caída se vuelve comba. Curva vidriosa, nítida y volátil a la vez. Cae danzante rumbo a la tierra.
Los cristales de magia saben que siñu hechicera existencia tiene un destino eterno. Saben que son el más allá de una foto espontánea, o que pretende serlo, de un fenómeno natural que casualmente los increpa en medio de la rutina.
Saben que son la vívida expresión del puente elevado en comba hacia el lugar donde el amor no tiene fin.
Se saben puente al cielo. Al cielo metafórico y real.

Llegando al firmamento, arcoiris.
Completo encantador despliega toda su brillante magia.
Las gotitas ahora cristales se quedan mustias, tiesas en pose. El procedimiento es apenas suspirar. Sostener la comba, colorearse a través de los tentáculos solares. Esperando.
¿Qué esperan gotitas?
Se detienen buscando trazar el puente, buscando corazones con anhelos de eternidad. Buscan aliados.
Estas pequeñas debutantes están esperando encontrar almas que sepan volar.
Estas pequeñas empiezan a caducar. El sol se va. La comba desaparece sutil. Se va tornando gris.
Se va yendo para empezar a morir.
Y ese pequeño anhelo verde se pregunta inocente antes de perecer
¿Qué pasó?
No hubo alianza. No hubo puente. No hubo corazón conmovido por el llamado a mirar hacia lo eterno.

Hubo corazones rotos. Personas viviendo en tiempos de minutos y segundos.

Y muchísimas fotos para Instagram retratando el cuento.
#arcoiris #lluvia

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