Con total impunidad
Hay una naturaleza que la detiene
Y ella que se rebela. Atrevida se inflama
Se asoma hacia los límites de lo que la contiene. Va a trasgredir.
Maldita sensible.
¿O será ira?¿Conmoción?
Tristeza tal vez.
La desgraciada antes tenía pudor. Antes era solo un susurro en las tinieblas.
Hoy su inmensa revolución paraliza su humanidad. Y luego brota incontenible.
Con total impunidad ya nada le dice que no.
Ha logrado imagen cristalina. Se fue engrandeciendo, burbuja de si misma.
El abanico de pestañas que la rodeaba le hizo de telón y su acto de impotencia dió inicio a la escena uno.
Cerró los ojos.
Con total impunidad se le cayó una lágrima.
Y luego miles.
El millar del llanto.
miércoles, 9 de mayo de 2018
Microrrelatos
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario