Cuál opereta clandestina iba y venía.
Se le caían cintas pañuelos papeles y papeletas.
Hermoso caos.
Absoluto desorden.
Algo en ella estaba bien ordenado.
Algo en ella era fuego bien guardado.
Algo de su clandestinidad desbordaba de coraje silencioso.
Algo de se inigualable ímpetu disfruté yo de cerca.
Algo de la cercanía a la cruz la hace grande.
Desde sus ojos celestes cristal se veía bien nítido y claro.
La ví yo esbozar gritos dolorosos y teñidos de angustia.
La sentí cual copla lánguida expresar su dolor.
Padece por un presente que siente en tinieblas.
Lucha por un presente que sabe luz.
Cuál opereta clandestina iba allí su espíritu despilfarrando sonrisas y valor.
Coraje celeste ojalá nunca te rindas.
viernes, 27 de julio de 2018
Magdalena
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