jueves, 22 de agosto de 2019

Microrrelatos

Amanecieron gigantes
Desplegaron sus perezosos brazos enormes. Lentos fueron expandiendo su romance en clave de estación.
La mañana diáfana se dispuso a la charla diaria.
Titanes naturales.
Así inmensos toscos y bellos
Erguidos dispuestos caóticamente ordenados recortando el celeste cielo.
Preparados para entonar.
Cantar.
Para mecerse al viento que les señala el tempo.
Hipnosis musical.
Allá ellos, los gigantes árboles meciendo sus copas, ramas y melenas.
Cantan.
Suave melodía que sube al cielo.
No es el viento que los mueve esporádicamente y sinsentido. Es que ellos entonan himnos de alabanza al Creador.

No hay comentarios:

Publicar un comentario