Hubo un tiempo, en el que su mirada estaba encerrada en un círculo de sol. Dorado. Con brillantes rayos fugaces que se dilataban con las pupilas.
Hubo un tiempo de verde sabroso. Verde selva y verde agua. Tiempo de otoño, donde el cielo se presumía recortado por el dorado de las hojas.
Hubo un tiempo de reverdecer. De morir y nacer. Tiempo de paz, tiempo de algún brote de vida nueva. Ojos nítidos a la espera del rayo de sol.
Hubo un tiempo en el que el cielo se hizo ausencia. Se pobló de gris. Se llenó de humedad y cubrió de polvo su horizonte.
Ojos color del tiempo se pintaron de tormenta. Su verde se volvió gris. Simbiosis de lluvia, derramaron lágrimas saladas rindiendole honores a lo que se comentaba.
Esos ojos controlan el clima.
O el clima los controla.
Poético blog, te animo a continuar. Saludos.
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