De aquel otoño
De te
De flores. De gozo.
Gozo visceral. Pues gozo profundo
Del corazón empachado
De la mente sumergida en un agua cristalina y sabia.
Del cuerpo mutando como los árboles
Volviéndose oro.
Muriendo un poco al febril verano.
Dejando atrás lo pasajero.
Esa alegría lacónica y pueril de los amores que trajo el océano
***
De aquel otoño
De lanas.
De manos envejecidas.
De las caricias rústicas que sólo surgen del impulso.
Del impulso sereno y que desborda.
De la mutación.
De esa piel que madura, en riqueza.
Dibujando raíces.
Soñando despierta.
***
Sonámbula de aquel otoño.
En el que leímos salvo el crepúsculo
Entre tejidos multicolor
Hasta que el suelo se agrietó
Y fue invierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario